In Spirits - Geraldo Figueras

Gaijin borracho en el Jardín Japonés

Uno de los más lindos parques de Buenos Aires es, en mi modesta opinión, el Jardín Japonés. Una propiedad llena de verdes que abunda entre los tantos bosques de Palermo, es un ambiente pacato, tranquilo, y de una belleza exuberante con su vegetación bien cuidada.

Jardin Japones BuenosAires Bar RestaurantDistinto de la mayoría de las influencias japonesas observadas en el Occidente, acá la base “Nippon” es bastante tradicional. O sea, es el lugar perfecto si querés mirar el nado de algunos peces a ejemplo de las carpas o si querés admirar los distintos tonos de rosa de las flores cerezas.

Jardin Japones BuenosAires Bar RestaurantPero antes de que cierres esa ventana, con miedo de que hayas entrado en un blog sobre jardines, esperá un ratito más. Todo eso nada más para decirles que en este maravilloso rincón de paz se encuentra un restaurant típicamente japonés. Y, al revés de muchos establecimientos construidos en puntos turísticos, acá la onda es otra.

Jardin Japones BuenosAires Bar Restaurant¡Irashaimase! El ambiente no podría ser más lindo – ni más japonés que esto. En términos de decoración, pueden haber algunos reclamos sobre las sillas que en realidad mucho encanto no había, o de las mesas revestidas de material engomado. Pero mirá y ponele atención al cliché oriental de las luminarias de papel de fibras vegetales Kodo, y sentite en casa, se sos japonés, obvio.

Jardin Japones BuenosAires Bar RestaurantUna lástima que son pocas las mesas más bajas, para comer sentado, sin zapatos, confortable en un sillón y reservado por una típica pantalla de shouji. Pero atención: reservá antes.

Jardin Japones BuenosAires Bar RestaurantUna rápida mirada más por el local y podemos apreciar el eficiente y lindo trabajo realizado por el equipo, que siempre está bajo las miradas atentas – y furiosas – del dueño/ gerente, que parece haber salido directamente de una película de Yakuza. Ojalá que no lea eso.

Jardin Japones BuenosAires Bar RestaurantLa carta es un desfile de platos, pero vamos a mantener la postura apenas con algunas láminas de sashimi. Absolutamente frescas, extremadamente sabrosas, y justo la elección ideal para acompañar lo que viene enseguida.

Jardin Japones BuenosAires Bar RestaurantMira el encanto de esa botellita. ¿Sake? ¡No! Pedimos el riquísimo shochu, un destilado aromático y bastante liviano. Difícil acordarse si este acá provenía de batatas o de arroz, pero poco interesa. Interesaba en realidad era preguntar después en donde podría comprarme una botella.

Jardin Japones BuenosAires Bar RestaurantMejor todavía era poder degustar de la bebida en la delicada porcelana, y fantasear con un paisaje al archipiélago japonés para adornar el cool alcohol moment en los cuales ejecutivos en corbatas salen del trabajo para tomar (o para emborracharse en geishas, pero ese cliché lo dejamos para otro momento).

Jardin Japones BuenosAires Bar RestaurantPor $30 la botellita, de la cual dos personas pueden tomar con moderación, fue una increíble sorpresa poder aprovechar una tarde fría y ensolerada con toques de un oriente misterioso y seductor en forma de alcohol. Y queda nada más el deseo de que más lugares cuidasen mejor de sus tradiciones.


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