La Guerrilla Culinaria - Lionel Kleiman
Untertürkheim – Orele Orele Orele Hi Hu
Este bodegón, en una esquina de la zona de San Telmo, ya era un viejo conocido, pero no habíamos podido plasmarlo en fotos, por lo que gracias al blog volvimos.
Los alrededores no son de lo mejor, especialmente a altas horas de la noche, pero a no desesperar si logra ubicar el auto en la puerta ya que hay movimiento todo el tiempo gracias a un par de comentarios en revistas que hicieron de ese lugar de picadas y cervezas una especie de pulpería de picadas para la muchedumbre.

Ya dentro nos encontramos con un local no muy amplio, con una barra tampoco grande y mesas dispersas. Unas cuantas botellas de cerveza decorando el ambiente nos ayudan a marearnos antes de comenzar a tomar ya que la carta es bastante amplia tomando en cuenta el bajo consumo per cápita y la alta presencia de la industria nacional.

Grave error el nuestro al decidirnos por las cervezas tiradas Antares. Aquí es donde muchos irán al extremo del explorador para cerrar la ventana, y puede que tengan su parte de razón, pero a mi parecer, ambas cervezas carecían de sabor. Pedimos una roja (Scoth) y una negra (Porter) ambas a $13 la pinta (más o menos medio litro), la verdad que esta última tenía un sabor similar a una Brahma Bock pero más amarga. La roja era tan ligera que parecía directamente agua. Puede que el paladar argentino esté adaptado a cervezas demasiado livianas, como lo demuestran todas las publicidades, pero siendo hijos de alemanes yo tomaría el recaudo de servir cervezas tiradas más interesantes. Sin ir más lejos, en Olsen probamos una cerveza negra artesanal, fuerte, intensa, melosa, suave, aterciopelada.
La oferta en cervezas embotelladas es buena; sobre todo me gustó la idea de servir en el vaso de la marca cada cerveza, hecho que respeta el interés del fabricante de ofrecerlas en su debido recipiente. La tirada la servían en pintas, las pilsen en los vasos altos, y así sucesivamente.

La carta de principales es simple, básica y bastante representativa de la cocina alemana. Es cierto que para el paladar nuestro resulta reducida en variedad, pero equilibra mucho la llegada del plato donde los sabores y guarniciones nos quita la duda y nos auto-proclamamos alemanes durante ese ratito en el que la salchicha alemana se funde en la boca junto con ese ácido chucrut que nos enjuaga los sabores grasos para volver a un sorbo de birra. Caro se pidió la salchicha, la cual estaba muy buena, casi casi como la salchicha ahumada casera de La Casa Polaca. El plato fue abundante y equilibrado.
Aunque no aparezca en la foto, me tenté con un Pretzel casero y estaba muy bueno, así como los panes integrales de la panera que duraron menos que un Cabsha. Ahora sí, hablando de mi plato, el cual estaba compuesto por dos suculentas rodajas de cerdo, con las mismas guarniciones y con una salsa de mostaza de dijón intensa, estaba realmente increíble, al punto que son las 3 de la tarde y pensar en ese plato solo me provoca un torrente de saliva en la boca.
No hay que olvidar que también hay picadas de productos fríos y calientes, el fuerte de este restaurante, porque la relación precio/cantidad y calidad, es por sobre todo, algo muy apreciado estos días.

De postre teníamos la opción tarta de manzana pero fue desplazada por la porción de torta de chocolate con bocha de helado. Para la próxima les actualizo la foto de la tarta de manzana, que hasta donde recuerdo era una típica stroisel bien mantecosa y con suficiente canela para sentirse un pájaro carpintero. La torta de chocolate era lo más parecido al pecado capital, realmente rica.
En definitiva, este restaurante alemán de pocas pretensiones seguramente entre en la lista de los lugares para salir a tomar algo con amigos o con su pareja si desea pagar lo que vale una buena comida sin un costo adicional exagerado. Les recomiendo que se tomen el tiempo de probar otras cervezas que no sean las argentinas, no por desmerecer la calidad de estas, sino porque son sabores muy diferentes, pueden arrancar con una Staropramen Granat, una Pilsen Urquell o una Erdinger.
Nombre: Untertürkheim
Tipo: Restaurante, Bodegón
Estilo: Alemana, cervecería
Evaluación
Cocina: Excelente
Ambientación: Muy Buena
Atención: Muy Buena
Precio: $50 por persona (U$S 13 aproximado)
Ideal para: Parejas, amigos.