Le Blé – La revancha del almuerzo
Aunque ya conozcan el lugar por la crítica pasada (desayunos y meriendas), esta vez le toca al almuerzo/brunch. Lo bueno de un lugar con un nivel de calidad parejo y una variedad interesante, especialmente al ofrecer cosas dulces y saladas, es la posibilidad de satisfacer hasta a los más exquisitos.

La panera no podía se otra cosa, esa es la definición. Acá nos encontramos con un Bistró que no pierde a sus clientes por ahorrarse unos pocos pesos; siendo una “panadería”, la panera tenía una serie de rodajas de diferentes panes (focaccia de aceitunas verdes, pan integral de pasas y nueces, pan blanco, pan blanco con frutos secos, pan integral clásico). Si bien es una buena estrategia de venta haciendo probar los diferentes productos que ellos venden, hoy en día muchos restaurantes/bistrós suelen no ver este detalle y bajar la calidad en puntos que el cliente puede llegar a bajar el pulgar.

Como estaba medio dolorido de la vesícula (no les echo la culpa, soy yo el que no se cuida) probamos la Limonada que viene en dos diferentes presentaciones, el vaso o la jarra. Una jarra para dos personas está más que bien. Aquí es donde describo la limonada y la mitad la tomará con ganas y la otra mitad seguramente termine odiándola. Para comenzar, tiene menta y jengibre. Mucho jengibre. Es refrescante, con un dejo picante en la boca y logra barrer con todos los sabores de la comida. Capaz un poco fuerte si se piensa tomar como refresco. En lo personal la colaría porque la espuma tenía restos de limón, y menta, lo que no es agradable al paladar, especialmente porque la cáscara de limón le daba un amargor fuerte aunque no persistente. Al tomar el primer sorbo queda bien claro que no es una limonada instantánea ni un simple exprimido de limón con agua, pero no es para todos los paladares.

El primer plato pedido fue un Sandwich Vegetariano y se lo acompañó con papas. Las papas fenomenales. El sandwich estaba bueno pero… digamos que hubo un problema de comunicación. La berenjena pensábamos que era en conserva, como suele servirse en la mayoría de los casos, pero esta estaba cocida/ahumada, por lo que sumado al sabor clásico amargo de este producto, si uno no va preparado para esperar esa sensación, termina no siendo rico.

El otro plato fue la ensalada número 3 (Pollo). Increíble, es poco. Muy buena combinación de sabores. La verdad, es una ensalada para probar. El pollo venía empanado y frito, sobre un colchón (ahora se usa mucho esa palabra) de hojas verdes, con aceitunas negras, tomates confitados (que no es lo mismo que un tomate seco rehidratado, estos eran rodajitas de tomate perita cocidos a fuego lento en el horno siempre bañados en aceite), unos tantos brotes y un poco de queso philadelphia.
El tamaño de las porciones obliga a compartir o a ser un poco más estratégicos y idearnos un brunch. Creo que siendo las 12 del medio día de un sábado o domingo sería más divertido pedirse un desayuno completo, con su café Le Blé, y pedir un sandwhich junto a otro cafecito. De esta forma se pueden comer algunas cosas dulces de entrada y el sandwich para seguir con la idea de Brunch. Divisé en una de las mesas el desayuno natural de yogurt, frutos rojos y cereales (muy tentador) así como, en otra ocasión, probé los waffles belgas, otra de las delicias recomendadas para probar.
Al medio día la atención es un poco más esmerada que a principios de mañana y la música fue una sutil selección de una banda francesa electrónica llamada Air, detalle que satisface a los locos lindos fanáticos de la música como yo que reconocen el esmero por esas sutilezas.
Nombre: Le Blé
Tipo: Bistró, Desayunos, Meriendas
Estilo: Francés, centroeuropeo
Evaluación
Cocina: Muy Buena
Ambientación: Muy Buena
Atención: Muy Buena
Precio: $30 por persona (U$S 8 aproximado)
Ideal para: Acompañado de amigos o en pareja.



















10:17 pm on March 21st, 2010
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