La Guerrilla Culinaria - Lionel Kleiman

Hong Kong Style – ¿La verdad de la milanesa?

No señor lector. El título no es una táctica para generar interés por su ambigüedad entre Hong Kong y “Carne ensobrada sobre huevo agitado y astillas de pan”*. Este título hace referencia en forma directa a la discusión que se formó con mis amigos de emociones, fieles sibaritas con quienes suelo ir a comer a varios lugares. Y la cuestión es: ¿Los restaurantes chinos son sucios?

Entrar a un restaurante chino es sinónimo de desconfianza para el comensal argentino. Después de leer esta nota, es probable que me gane el odio de los dueños de la mayoría de los restaurantes de todo tipo de gastronomía.

Hong Kong Style es un restaurante chino con una carta típica china donde abunda el plug-&-play de ingredientes para maximizar el costo/beneficio y lograr una estandarización de platos que sólo la tienen Mc Donals o Burger King. En este caso el precio del cubierto es un poco más caro que lo normal, y el plus que se ofrece es lo que todos buscamos en un restaurante chino: La limpieza y que el Salón esté decorado con buen gusto (algo que no incluye guirnaldas de colores, palmeras de plástico y manteles de goma cuadrillé).

Al sentarnos, sin siquiera esperar a que se vaya el mozo, mientras nos entregaba las cartas, empezaron los comentarios del tipo “Che, ¿viste lo limpio que está todo?” o “¿A donde me trajiste a comer, al Restaurante Uy, nos rompieron el …?”. El hecho puntual es que, cuando uno está del otro lado, en la cocina, en la barra o hasta en la reposición o entrega de materias primas, conoce un mundo diferente, donde los restaurantes chinos terminan siendo los que sufren la mala fama de una realidad que los afecta a todos por igual.

La verdad de la milanesa es que, así como le caen por lo menos tres inspecciones por mes a los supermercados de Arribeños, en el Barrio Chino, ellos terminan cuidándose tanto para evitar multas (o el pago de coimas), que terminan teniendo locales mucho mejor cuidados que los almacenes de barrio que no tienen habilitación ni hacen desinsectación ni controlan los vencimientos de la mercadería.

Con los restaurantes pasa lo mismo, pero el comensal no sabe que muchas cocinas son una mugre o que, con tal de estar en la zona top del momento, compran mercadería de baja calidad o de proveedores que no respetan las cadenas de frío o seguridad e higiene.

Con todo esto no digo que se queden en sus casas y consuman sopas instantáneas. La realidad es que la posibilidad de intoxicarse hoy en día no es tan alta, simplemente hay que conocer y abrir los ojos para dejar de lado ciertos preconceptos y tomar recaudos a la hora de pedir algunos alimentos que necesitan de cocciones específicas para ser saludables.

Volviendo al restaurante y dejando de lado la filosofía gastronómica, pídanse las empanaditas chinas a la plancha que están increíbles. Algún día sería bueno encontrar algún lugar donde comerlas con salsa teriyaki, es una buena combinación.

Ya cuando trajeron los platos notamos que la atención era mucho mejor que lo habitual. Por un lado tener a un mozo que te indica como está hecho cada plato es un detalle no despreciable. Por otro lado, como sabía que íbamos a compartir los platos para probar un poco de cada uno, el mozo nos iba sirviendo para evitar el cruce de brazos por la desesperación ante el tentador olor característico de la comida china.

El primer plato fue un Chao Fan (fan = arroz) mixto, muy rico. El arroz estaba bastante unido lo que lo hacía un poco más práctico para comer con palitos.

El segundo plato fue cerdo agridulce con ananá, una porción interesante que hace muy buena compañía del Chao Fan, especial para pedir ambos platos entre tres personas y compartirlos sumando un par de entraditas.

El tercer plato fue un Chao Mien (mien = fideos de trigo), también muy rico, pero al tener mucha salsa era complicado para comer con palitos. En mi caso puntual me quedé con ganas de probar el Chao Ho Fen (fideos de arroz anchos salteados), pero seguramente pase por ahí algún día que esté de compras por el barrio chino.

En resumen, Hong Kong Style es el restaurante que muchos estaban esperando entre los restaurantes chinos, lindo salón pero con precios accesibles y una atención mejor de la esperada para este tipo de gastronomía.

Nombre: Hong Kong Style
Tipo: Restaurante
Estilo: China
Dirección: Montañeses 2149, Capital Federal.
Teléfono: 4786-3456

Evaluación
Cocina: Excelente
Ambientación: Muy Buena
Atención: Excelente
Precio: $72 por persona (U$S 18 aproximado)

Ideal para: Parejas, amigos y familia

Como dato adicional les comento que cuando quiero pedir delívery de comida china pido en el restaurante al que los integrantes de la comunidad llevan a contingentes extranjeros que vienen al país de visita, El Cantonés. Como dice el dicho, ojos que no ven, corazón que no siente. No les voy a mentir, el lugar es una mezcla del carrito de la costanera El Chapulín con mesas y comida china. Dato de color, la puerta del baño tenía (la última vez que pasé por ahí) una hoja de papel que decía Baño escrita con birome. Sin embargo, le tengo más miedo al 71 que pasa por la puerta de casa que a la limpieza de ese restaurante.

El Cantonés: Oro 2468
Delivery: 4779-2193 o 4772-4964.
Para ver el menú con precios actualizados
Indecizos: Empanada China a la plancha / Chao Ho Fen / Pollo saltado con hongo negro y Bambú
Innovadores: Chao Fan con pollo al Curry / Chao Mien con cerdo y salsa picante / Pollo Frito con salsa de ostra / Cerdo Horneado Cantonés
La chica que nos atenderá al teléfono habla poco y nada español pero el menú tiene un número por plato, con eso basta.


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